Aquí estoy. Hablando de mis impresiones africanas sin haber salido de Maputo, capital de Mozambique.

Sueños africanos: de sabanas inmensas y selvas frondosas plagadas de animales salvajes, de aves, de monos. Caminos de tierra roja poblados de lejos en lejos por aldeas con chozas de barro. Sonidos, rumores a vida, a aires que corren y azotan o mecen la hierba, las ramas. 

Sueños evocados tanto tiempo entre mil nubes en las que se esconden los recuerdos…

Maputo: Capital de Mozambique, donde vivo como un ciudadano más, eso sí, afortunado. Por lo menos de momento. Como un ciudadano más, no un europeo (¿o sí?) con amigos africanos.

Hoy vi una gallina viva. Sí. En mi casa. La vi pero no la veo. La mató mi cocinera muchacha para todo que limpia la casa, plancha la ropa y cocina a las mil maravillas. En un abrir y cerrar de ojos la gallina perdió la vida, las plumas, la cabeza y el cuello. Ahora está en la cazuela, siendo cocinada con piri-piri (picante) y especias.

Ayer fui con Hohigo, un músico-amigo, a Mozarte (centro para la promoción del arte de jóvenes de Mozambique).

Hohigo llevaba su mbira (lamelofono), diseñado y fabricado por él en escala pentatónica y preguntó en la tienda si le querrían comprar algunos instrumentos como ese. El precio era barato.

Le preguntaron que cuántos podría fabricar y contestó que muchos. Y que podía construir además veinte tipos de instrumentos tradicionales más, por lo menos. Quedó en volver el próximo lunes; o el martes, porque el lunes trabaja de vigilante en la embajada americana donde hace guardia 5 días a la semana en sesiones de 12 horas.

Después nos sentamos en unas sillas de diseño mozambicano en un precioso patio con yerba cuidada y verde. Pronto atardecería porque aquí (Julio es pleno invierno) se hace de noche antes de las seis.

Pedimos dos coca-colas (el equivalente a menos de 50 pesetas (unos 35 cms, de euro) cada una porque es un centro promocional y no buscan grandes beneficios) que nos sirvió una muchacha -la que estaba en la tienda- con ademanes corteses y desenvueltos.

Más arriba del tejadillo que bordea el patio se veía el cielo azul. Casi no se oían los ruidos del tráfico de la calle. En el pasillo, diseñado como si fuera un claustro, que también rodea el patio se abren ventanas y puertas y tras ellas trabajan pintores, escultores, artesanos… enfrente de mí veía cómo un muchacho trabajaba el barro con gestos desenvueltos y expresión concentrada como lo haría un joven artista cualquiera de los nuestros.

Casi no hablamos. Hohigo ya me ha contado muchas veces su sueño. Resucitar la música mozambicana; la africana. Interpretar juntas la música tradicional y el jazz. Crear un jazz africano que no renuncie en absoluto a sus raíces…

Sacó su mbira del petate. Hizo tañer algunas de las láminas de cobre fabricadas por él; despacio, primero. Poco a poco fue adquiriendo ritmo al tiempo que se iba olvidando de que estaba al lado mío.

¡Dios mío! ¡Cuánto hubieran dado por escucharle los productores de casas discográficas de música étnica! O cualquier compositor europeo-americano de ideas avanzadas y mente abierta. El ritmo rico y monótono al mismo tiempo adquirió la profundidad de lo que es auténtico. No veía la mbira ni las manos de Hohigo que estaban, para mí, tapadas por la mesa. Ni veía sus ojos que miraban hacia abajo. Pero su cara estaba concentrada en lo que hacía…

Salió una voz. Un canto solemne y grave en un idioma que no entiendo. Seguía el ritmo de la música que tañía. Mi amigo apenas movía los labios. Se me hizo como un nudo en el vientre, producido por algo parecido a emoción.

Algunos artistas que trabajaban en el centro miraban hacia nosotros y sonreían.

Luego, cuando acabó, uno de ellos pasaría a nuestro lado y diría sonriente:

-¡Gracias! Se trabaja mejor con este ambiente.

Maputo también es África. Pero hay que conocerla. Fuera de los hoteles de lujo.

Fuera de los barrios de gente de dinero.

El futuro de África también está aquí. En las ciudades.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s