EL ILUSO EMPEDERNIDO.

Un escritor que se hace nombrar así no tiene más remedio que crearse un espacio donde pueda exponer sus ilusiones y desengaños; siempre las ilusiones más fuertes porque, si no, se podría haber llamado “El desengañado” y no se hubiera hecho más ilusiones ni podría ser tenido por “iluso”.

Pero la vida es bella y casi amable. Por eso, siendo, yo, muy pequeño antes de cumplir los siete años, tras una profunda reflexión respondiendo a una pregunta, decidí: Cuando sea mayor quiero ser ” CABALLERO Y SERVIDOR”. De verdad, aún recuerdo la profundidad de mis pensamientos y la ilusión que me hizo decidirme a eso. En vez de ser Capitán General, Rey, Príncipe, Diplomático, o Médico (pero muy bueno). Y seguí queriendo ser eso. ¿Se me puede llamar iluso?